Lactancia

Los primeros días y todo lo que aprendemos

Hablar de lactancia materna es hablar de alimentación, pero también de aprendizaje, vínculo, paciencia y adaptación.

Muchas veces imaginamos que amamantar será algo completamente natural y sencillo desde el primer momento. Sin embargo, para muchas madres los primeros días pueden estar llenos de preguntas: ¿estará tomando suficiente leche?, ¿cada cuánto debería alimentarse?, ¿estará bien colocado?, ¿por qué quiere tomar tan seguido?

Esas dudas son más comunes de lo que parece.

Los primeros días pueden ser un aprendizaje

La lactancia es una experiencia diferente para cada madre y cada bebé.

Durante los primeros días es necesario aprender a reconocer las señales del bebé, encontrar posiciones cómodas y comprender que la frecuencia de las tomas puede variar.

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan iniciar la lactancia durante la primera hora después del nacimiento y mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, siempre que sea posible y de acuerdo con las circunstancias de cada familia.

Además, recomiendan ofrecer el pecho a demanda, es decir, cuando el bebé lo solicite, tanto durante el día como durante la noche.

¿Cómo saber si el bebé está tomando suficiente?

Esta es una de las preguntas que más preocupan durante los primeros días.

No existe una única señal que permita responderla en todos los casos. El crecimiento del bebé, las tomas, los pañales mojados y otros indicadores forman parte de la evaluación.

La OMS señala, por ejemplo, que determinados patrones de pañales y el crecimiento adecuado según los estándares de crecimiento pueden ayudar a saber si el bebé está recibiendo suficiente leche.

Ante dudas sobre la alimentación, el agarre, el peso o cualquier situación relacionada con la salud del bebé, lo adecuado es consultar con un pediatra, puericultora, asesora de lactancia u otro profesional capacitado.

Lactancia también significa encontrar nuestro propio ritmo

Una de las cosas que más puede generar ansiedad es compararse.

“Mi bebé toma más que el de mi amiga.”

“Ella pudo amamantar enseguida.”

“En redes vi que debería hacer determinada cosa.”

Pero cada experiencia es diferente.

La cantidad de tomas, los horarios y la forma en que cada bebé se alimenta pueden variar.

Por eso, más que buscar una fórmula perfecta en Internet, es importante observar al bebé y contar con acompañamiento profesional cuando sea necesario.

Después de los seis meses, la historia continúa

La lactancia no necesariamente termina cuando comienza la alimentación complementaria.

Las recomendaciones actuales de la OMS indican introducir alimentos complementarios adecuados y seguros alrededor de los seis meses, mientras se continúa con la lactancia hasta los dos años o más, según las circunstancias de cada familia.

Esto significa que también comienzan nuevas preguntas: qué alimentos ofrecer, cómo prepararlos, cómo reconocer señales de hambre y saciedad y cómo acompañar esta nueva etapa.

Cada lactancia tiene una historia

Quizás lo más importante sea recordar que detrás de cada lactancia hay una madre y un bebé.

Hay cansancio, aprendizaje, momentos maravillosos y también momentos difíciles.

No todo tiene que salir perfecto.

Buscar información confiable, pedir ayuda cuando sea necesario y encontrar un acompañamiento respetuoso puede hacer que el camino sea mucho más llevadero.

En El Baúl de Martina queremos compartir experiencias reales y recursos que acompañen este proceso, siempre diferenciando nuestras vivencias personales de las recomendaciones que corresponden a profesionales de la salud.